Recomendaciones

Hemos preparado estos lineamientos básicos para ayudarte a armar tu alimentación vegetariana. Observa que no sólo se trata de comer plantas, sino de prepararlas sanamente.

Cuida tu dieta. Somos lo que comemos.

Usa una amplia variedad de plantas

Aprovecha toda la variedad de plantas de que dispongas y sus distintas partes. Al variar el consumo de plantas, ayudas a que tu cuerpo obtenga las diversas vitaminas, minerales, proteínas y demás nutrientes que necesitas.

Fíjate en los colores de los alimentos que adquieres y varíalos para asegurarte de consumir los distintos nutrientes que requieres. Al usar colores distintos, logras que se incorporen nutrientes diversos.

Además consume las distintas partes de la planta: frutos, granos, tallos, hojas, raíces, tubérculos. Cada una de ellas ayuda a tu organismo.

Basa tu ingesta en carbohidratos complejos

Nuestro cuerpo está diseñado para asimilar energía a partir de los carbohidratos complejos encontrados en todas las frutas, verduras y legumbres. Evita consumir alimentos refinados y extractos como harina blanca y azucar; en su lugar consume frutas enteras, granos enteros, hojas enteras, tallos enteros, tubérculos enteros, etc.

Consume proteínas vegetales

Sustituye las proteínas animales por proteína vegetal. Para ello aprovecha la encontrada en cereales como la avena, el trigo y leguminosas como el frijol.

Aunque no siempre contienen la cantidad de proteínas contenidas en alimentos animales, no te preocupes, no se trata de comer mucha proteína, sino de consumir la suficiente y de asimilarla.

Asegúrate de obtener minerales y vitaminas

No todo en la vida es proteínas y carbohidratos, llamados macronutrientes. Asegúrate de consumir micronutrientes como vitaminas y minerales variados encontrados en las distintas plantas. Para hacer esto, procura variar los colores de las partes de las plantas que comes, pues estos colores están relacionados a los distintos nutrientes que contienen. Asegúrate de incluir colores como azul, morado, verde, amarillo, rojo, etc.

Evita añadir grasas

Evita añadir grasas a tus alimentos durante su preparación y consumo. Los alimentos como las leguminosas y los cereales ya contienen grasas en su forma natural. Además el cuerpo es capaz de producir y almacenar la grasa que necesita.

Elimina la sal

Evita el exceso de sodio eliminando el uso de la sal y los conservadores. Los alimentos naturales, consumidos en variedad ya traen las cantidades de sodio que son suficientes para tu cuerpo; elimina de tu dieta el alimento industrializado. Al evitar los alimentos industrializados dejas de consumir conservadores y otras sustancias dañinas basadas en sodio.

Evita freir los alimentos

Es muy importante evitar el alimento frito. Aunque puede ser más atractivo al paladar, estás perjudicando tu salud al elevar tu consumo de grasas quemadas o degradadas, y al ingerir alimentos degradados por tanto calor.

Procura comer una combinación de alimentos crudos, cocidos o hervidos moderadamente, asados, etc.

Evita las bebidas artificiales

De poco sirve todo lo anterior si en tu dieta permites las bebidas artificiales como son: las sodas, en particular las que tienen endulzantes artificiales como aspartamo, sucralosa, etc.

Las bebidas comerciales, en especial las sodas o refrescos son fórmulas de laboratorio que en general tienen muy pocos nutrientes, tienen proporciones elevadas de azúcares u otros endulzantes, y contienen sustancias nocivas como el aspartamo, conservadores, aspartamo, sucralosa, jarabe de maíz, etc.

En su lugar consume jugos naturales y agua.

Tu puedes mejorar tu salud.
México Vegetariano
 

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